F.P. Roi Ferreiro

Autopoiesis Integral http://roiferreiro.blogspot.com.es

F.P.

F.P. — Aqui é
o Ferrol Proletário

Marchas de sombras
entre as ruas escuras
A cidade morrente habita
em rostros conhecidos
@s desconhecid@s emigram
para nom ser devorados
polo silêncio
destes mormulhos patéticos
desses berros velhos
valeiros, néscios
daqueles arraizados arredor
da casa da miséria
vivendo como pantasmas
dalgo que foram
mas que já nom voltará
aos seus corpos
cheos de vazio de espírito
dum passado perdido

F.P. — Só fica
um Furado do Paraíso

Eu caminho só
atravessando o silêncio
as praças despejadas
abaixo do ceu
gris e ennoitecido
Ando, vou, envolvido
entre paredes de ar
em que batem
ressoando
as lembranças de tantas
luitas vaas
que acabam de ser
porém derrotadas já antes
polos ventos de morte
e polas sinceras
bágoas hipócritas
d@s que nunca apreenderam
nem esqueceram
como luitar
e nom ficarom
aqui para emigrar

F.P. — Este é o destino
das Forças Prostituídas

Eu som só
outra exceiçom na soidade
vagando por essas ruas
de nadidade
e de pantasmas
como um lóstrego apagado
na rara procura
de almas por salvar-se
desejosas de sair
em verdade
desta sepultura urbana
para luitar
por um além
casando
coa pétrea noite
na esperança
de que assi renasça
o sol escurecido
que ja tem migrado
para abaixo das augas históricas
onde @s traidore/as
nom alcançam
e no silêncio da orige
vibra ainda a raiva
vive o lume criador
chamando pola vingança
aos que ainda sabem
no seu sangue
a memória
da justiça
e do por-vir

F.P. – Este é o caminho
para a Fraga Proibida

 

Escrito o 16/03/12.

MILANO BORDERLINE Paulo Hortak

Fontana

A un paso de Pinelli
saúda Chico Mendes.
Con fío de Bramante,
o cristo home é preso
a unha columna.

A entre-guerra de sempre:
na cola dos caixeiros
apóstanse patrullas militares.
Sobrio, della Francesca
rende as súas armas,
prostra os verdugos todos.

Ao pé dunha das tendas
máis careiras do mundo
un esmoleiro vello
exhibe un cartaciño:
“Non sono comunista”.
Madía leva!
Por esta pasarela
ninguén pide a papela
ás señoras de Arabia.

Milleiros de razóns…
Cinema Caravaggio.
O de Urbino
desposando á María.
Sacrificios rituais
e bispos dacabalo.
“Gesù sta arrivando!”
-non atopa consolo
a policía armada-.

Unha funda de luxo para o skate.
O de Volpedo pódese ver de balde.

Á fin, arte cinética,
ambientes estroboscópicos
para menores acompañados.
Un panóptico de escaleiras mecánicas
con serias advertencias
e dosificadores para a hixiene patria.

De certo,
a indignidade
está acampada en nós
hai moito tempo.

Maio de 2011

NÉBOA Vento Morteira

Ainda non se esvaecera a néboa que orbitaba en torno dos farois da cidade e tamén, a que eu tiña ancorada nas cuncas dos ollos, cando me abordou unha rapaza voluntariosa e falandeira pra seren as primeiras horas da mañá; viña facendo enquisas encol da situación económica, social e política do país.

Sen ganas de entrar a traballar, convideina a un café namentras enchía os cuadriños da enquisa coas miñas respostas moderadas, hipócritas por educación ou solidariedade cun traballador. Como reflectir o rexeitamento na súa totalidade as bases do sistema naquelas ringleiras, cadriños, óvalos e parénteses que compuñan aquel documento; “la espuma, la fétida espuma, pone a borbotones, sobre la superficie, todas las impurezas de una sociedad moribunda”, decía Ricardo Mella fai un século e a mín, naquela hora, me retumbaba nos miolos.

Tería que lle decir que me importaba unha merda Podemos, Mas, o bipartidismo, a cuestión territorial a percepción económica dos españois, as medidas parlamentarias anticorrupción e todo o demáis; que só anhelaba ver saltar as institucions polos aires e a tódolos persoaxes sudando no rego, de maña a noite, pra poder xantar. E por fin chegar a ver as persoas libres, a terra coidade e os animais respetados. Mais, que agardar nestes intres, tralo triunfo e a consumación dun golpe de estado a ralentí a nivel global, nas que unhas mil xuntas de accionistas, un centenar de axencias estatais de información i espionaxe apoiadas por exercitos e a coa tecnoloxia ao seu servicio declararón a suspensión dos dereitos universales do home aprobados pola ONU.

Deixoume o odio e a raiba, como escapan as forzas ao ir vello e, ainda sen rancor nen animadversión, durmo maxinando un mundo superado polas catástrofes naturais, coas ciudades costerias inundadas polo mar, polo estoupido de un ou varios volcans, o desprazamento das placas continentais, o impacto dun obxeto do firmamento ou a extension dunha epidemia. Estou enfermo? Donde está a empatía? Donde foi a solidariedade?. Mais non debo ser o único, i é así, que me explico o éxito de series, filmes e documentais sobre istes temas apocalípticos, zombies e distopias varias: unha de dúas; o é unha manobra de distracción que anule a voluntad dunha maioría que se erga en rebelión ou é a constatación de que na consciencia colectiva aniña a convicción de que esta civilización esta chegando ao seu fin ainda que sexa por motivos externos, e que, sobre as cinzas, outra forma de vivir é posible.

SENTENCIAS IDIOTAS Rafa Becerra

http://laconjuracontraelnecio.blogspot.com

Rafa Becerra Rafa Becerra

A veces, paseando por las ciudades, suelo fijarme en esos alcorques o parterres que suelen dejar en las aceras para plantar árboles. Árboles que en el caso de existir suelen estar raquíticos o enfermos, polucionados de civilización y empachados de cemento. En alguna ciudad, al borde de esos alcorques, se observa a veces un pequeño azulejo con un nombre y una fecha de nacimiento. A algún concejal se le ocurriría la idea de aunar la natalidad municipal con la plantación de árboles. Hoy, todos los parterres están vacíos de todo, salvo de excrementos de perros papeles y colillas.

Imagino a esos padres haciendo suyo aquel dicho que decía que en la vida hay que hacer tres cosas: Plantar un árbol, tener un hijo, y escribir un libro.
Muchos, gracias a las facilidades municipales harían las dos primeras, y algunos se atreverían con la tercera.

Desde mi punto de vista, las tres experiencias son decepcionantes y duras.
El libro que he escrito, permanece encima de mi mesa, a la espera de que decida que hacer con él. Es el resultado de veinte años de escritura dispersa y errática, y contiene demasiados sentimientos para que no de pavor lanzarlo por el mundo. Sentir la desnudez del alma una vez que sea leído y juzgado por los demás. Y al mismo tiempo, no deja de provocar curiosidad el saber que aceptación tendría, un dilema en definitiva.

El siguiente asunto, el de la paternidad, tampoco ha sido un camino de rosas. Echando la vista atrás, sobre los diecisiete años que tiene mi hija, me encuentro que este recorrido temporal y vivencial ha tenido más de calvario que de experiencia satisfactoria. Mi pronta separación de su madre, el miedo a perder a mi hija, la presión social, las dificultades y desacuerdos educativos, la frustración de una separación forzosa con mi hija. Las desavenencias con ella según se fue haciendo mayor, las incertidumbres sobre su futuro.
Un calvario que está lejos de terminar, y donde te queda siempre la sensación de ser el perdedor.

Y la tercera parte, la de plantar un árbol, no ha ido mucho mejor. No es cuestión de abrir un agujero en el suelo, plantar el esqueje, regarlo y adiós. Es mucho más complejo, las posibilidades de que ese pequeño tronco llegue a ser un ejemplar adulto son muy pocas. Una vez leí que para que un árbol sea adulto, han de pasar sobre veinticinco años, entonces y solo entonces, se podrá hablar de absorción de anhídrido carbónico y expulsión de oxígeno. Sin entrar en aspectos tan técnicos, yo he plantado muchos árboles, y no he visto sobrevivir a ninguno. Mi última y frustrante comprobación me dejo clara la fragilidad de estos seres vivos, y las dificultades para crecer.
Hace años me fui a vivir al campo, rodeado de bosques y vacas. Tenía una finca donde abundaban los castaños, los robles, abedules y frutales, pero no había ningún acebo. Yo adoraba estos árboles, y empujado por una tonta codicia deseaba uno. Un día, en uno de los largos paseos que daba por la región, observe al borde de un camino un pequeño acebo cuya supervivencia estaba amenazada por la cercanía del camino. Las huellas de los tractores pasaban a pocos centímetros y seguro alguno de ellos no tardaría en aplastarlo. No lo dude, fui a casa y volví con una azada dispuesto a llevármelo.
El pequeño árbol no tuvo dificultades para crecer en casa, y pronto otros como él. Aunque algunos sufrieron la voracidad de unas ovejas que criaba por aquel entonces.
Un día tuvimos que dejar aquella casa, y allí quedaron los árboles. Tarde unos años en volver, cuando lo hice, los nuevos dueños habían talado y limpiado las lindes de la finca y talado algunos árboles, pero los acebos que yo había plantado seguían allí, hermosos y con sus dos buenos metros de altura. Estaban preciosos, y yo lleno de orgullo, pensaba que lo había conseguido, que ya nada impediría que aquellos ejemplares llegaran a adultos. Estaba equivocado.
Hace unas semanas volví a aquella maravillosa tierra, y pasé cerca de la casa. Los dos acebos estaban arrasados, triturados bajo las potentes mandíbulas de dos caballos. Un tronco pelado era lo que quedaba de ellos, después de diez años.
A veces me pregunto ¿Quiénes somos nosotros para inmiscuirnos  en el ciclo de la vida?
Creemos estar por encima de muchas cosas que ni siquiera entendemos.

Vuelvo a vivir en el campo, lejos de donde lo hacía antes, sigo plantando árboles, pero no espero nada. En el fondo hago como que los ignoro, por miedo a quererlos demasiado. Intento no meterme, dejarlos. Los árboles que ya había en la casa, ni siquiera los podo. Quiero entender que no me pertenecen, que seguro saben arreglárselas sin mi.

Ellos crecen… Yo también.

CAILLEACH / ORFEU CIBERNÉTICO Roi Ferreiro

Autopoiesis Integral
Na procura da «poesia do futuro» — Neo-romanticismo, anti-capitalismo, psicologia transpersonal, ciberpunk, thrash, D.I.Y. e muito ferro candente...
http://roiferreiro.blogspot.com

Cailleach

(Callegh, Ghallegh, ghallegho/a, ghall-aecia…)

Namentres non vibren as ialmas,
os corpos serán cinza morta!
(Manuel Rodríguez)

*
Em nós a velha nai berra
com verbas que chegam
até as ilhas de Homo mais dispersas

Verbas de vento e choiva,
de árvores e pedras,
que podem entender todas as terras:

*
A imaginaçom assovalhada
A mátria aldrajada
Umha diáspora de subjetividades

A nossa comunidade eterna
assulagada
no cárcere da noite pétrea

Construida sobre
as pálpebras do além-ser
e os muros de terra do Sino

*
O desatino enxerta-nos na máquina
Mergulha-nos na mentira
dum progresso que mágoa

Porque nos alonja
da unidade sem fronteiras,
da verdade da natureza mesma

El mata a vida auténtica
que agroma no bravo e sincero
A mesma que flue sagrada

Das choivas para os rios,
dos regos para as seivas
e das seivas para o sol

*
Dos montes para as carvalheiras,
esse auga refresca o sol
e abranda as pedras

Assi novos frutos e crianças
som formados e alumados
do calado pó das estrelas

Porém emigrantes de images,
desde o seu abstracto além-mar
arrenegam da ascendência e do lar

Outeam por bos destinos de escrav@s
e deixam tras de si a comum miséria,
as leiras incultas, sujas as veigas

Correm sonhando e anelam
salvadore/as afora e perdem adentro
a terra natal, ferida e famenta

*
Em moreas de cascalhos e morralha
deixam tiradas as bandeiras
que o sangue e a luita irmanarám

Farrapos de vida, refugalhos
de aspiraçons que som arrojados
e abandoados ou queimados

Baixo o feitiço do capital,
na sombra dos montes
ou em contenedores de olvido

Mas o espírito da terra brava,
ora encerrado em coraçons e paisages,
habita o fungar dos ventos

Durme coa auga luminosa
saudorosa de guerreir@s,
névoa do sol de gigantes

Nom morre nunca esse silêncio
O poder das urdidons invisíveis
que abrolha para casar co ceu

*
Nai Cailleach, agora
quito-che o teu veu nevoento
para ver-te outra vez moça

Fai por curar-me as eivas
para que poda ser ceive
e serei teu, fértil para sempre

Apesar do meu duro zoar
ainda som das origes,
um lume esquivo

e coraçom fugitivo,
terra sem civilizar
ainda quentada polo sol

Fico no claro das carvalheiras
porém vague, mutante,
junto cos hábiles e beligerantes

Nom hai no além treitos
de lugar ou tempo
que me amedrem

Nom hai no aquém furados
onde nom te encontre
já que venho das fundas fontes

*
Túsaro, bandalho, torto
Isso som para as máquinas imperiais
Mas tu sabes o que esses falares dim:

Originário, guerreiro, certo
Sentado na tua coroa de pedras
Ando polos círculos das augas

Aperfeizo-o a singular natura minha
afazendo-me à sorte de viageiro
que vai a saltos igual que as troitas

A tua voz inspira-me a viver
e o som colorido do nosso amor
fará que os povos floresçam

Farei um castro que me envolva
e arderei baixo o lume sábio
do múltiple deus artista

Cailleach, ti dis-me:
“Luita, luita com todas as forças
e entrega-me o teu vento”

Sei coa minha alma despida
que só haverá solpor no final
dos devires deste Sonho mouro

Som guerreiro do teu além
e anterga e nova, infinda,
aqui chamo-te tamém: Galiza

Escrito: 06/10/14
Revisom: 30/12/14

 

Orfeu cibernético

I

Misterioso
Orfeu cibernético
amante e profeta

Doma as máquinas
co teu canto recodificante
de harmonia
Nocturna ledícia
do sol espreitante
tangendo os interfaces

Co teu braço ligeiro e tenro
e as tuas suaves
e precisas maos poéticas
Recompós a Dionisos
amputado pola titánica
civilizaçom olímpica

II

Dispersando as pantasmas do Sonho,
primitivas images de Homo
feitas estranas e opacas a el
re-integras co seu ser
ao grande espírito maquínico
que ora obra cegado e torto

E que como autómata divino
dirige, regio,
a autocriaçom humana
cujos instrumentos volta
em contra por longo tempo
nesta guerra industrial piramidal

Muda, novo Orfeu,
em êxtase criador o brutal gozar
desta beleza maldita e eterna

III

Correndo cos teus lobos
no luar da noite industrial
vas silandeiro
polas escuras linhas de programa
que cortam
pola natrícia rede profunda
nas aforas do domínio
do Deus Computador
e o seu virtualizador ceu

Onde a auto-image de Homo
é reconvertida em
pantasma de robot
subjugada como espectro
das máquinas que se acoplam
para produzir o humano:
humano abstracto e estranho
Opondo o futuro às origes,
a techné à poiesis:

Mecanizaçom do ser contra a auto-criaçom de Homo
Um programa anti-sapiência
O código da extinçom

IV

Liberta ao Homo cyborg
despertando aos clons
e percorrendo os programas vivintes
para fazer que caia o Sonho
desta mente,
demiúrgica simulaçom objetificada,
ilusório aperfeiçoar
a virtuosidade humana
alheando-a do existir sensível

Na órfica poiesis
a metamorfose original
é desvelada e re-actualizada

Escrito: 28-29/10/14
Primeira revisom: 30/12/14

Blogo máis alá do que imaxinas!